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domingo, 19 de julio de 2009

¿Espiritualidad Instantánea?

El Sucesor
Cuando, poco antes de morir, se le preguntó al Baal Shem Tov quién habría de sucederlo, el maestro respondió:
-Quien sepa enseñarles a dominar el Orgullo será mi sucesor.
Tras la muerte del Baal Shem, los discípulos plantearon la cuestión a rabí Ber antes que a ningún otro. Rabí Ber respondió:
-El Orgullo es atributo del Señor, como está escrito: "Reina el Señor, y de majestad está vestido". No existen recetas para vencer el orgullo. Es preciso darle batalla durante cada instante de nuestra vida.
Todos supieron en ese momento que él sería el sucesor del Baal Shem Tov.
[Del libro Los mejores cuentos Jasídicos, de Baal Shem Tov y otros]
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[Contratapa] "El jasidismo no pretende ofrecer al hombre una solución al problema del misterio del mundo, sino que le ofrece la preparación para vivir con y en ese misterio. No pretende darle lecciones acerca de la naturaleza de Dios, sino orientarle hacia los caminos donde puede hallarla."
Martin Buber
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Hoy en día vivimos con recetas para todo, hasta para hacerse espiritual...

lunes, 4 de mayo de 2009

La cercanía y la lejanía

Un discípulo preguntó al Baal Shem Tov:
-¿Cómo puede explicarse que nosotros mismos, que vivimos en el amor y la veneración de Dios, aun sabiendo que Él está siempre cerca de nosotros, sentimos a veces, de pronto, una sensación como de alejamiento, como si Él interrumpiera su contacto con nosotros?
El Baal Shem Tov le explicó, con una sonrisa:
-Cuando el padre busca enseñar a caminar a su hijo, en principio lo coloca en el suelo delante suyo, muy cerca, y los sostiene con sus propios brazos impidiendo que caiga, de modo que el niño, entre los brazos del padre, aprende a dirigirse hacia su padre. Pero cada vez que el niño llega cerca, el padre da un paso atrás y aparta un poco los brazos, y así repite una y otra vez los mismos o parecidos gestos para que su hijo termine de aprender a caminar. Y cuando el hijo aprende a caminar solo, el padre puede alejarse, con la tranquilidad de que el niño ya sabe qué hacer con sus piernas, a dónde debe dirigirse.
Extracto del libro Cuentos Jasídicos, de Baal Shem Tov y Otros.


jueves, 12 de febrero de 2009

Mientras arde la vela

imagen: zapatero a tu zapato por queguenae http://www.flickr.com/photos/pixelitofoto/2782552066/

El sol se ponía detrás de legendarios bosques. El Rabí caminaba lentamente hacia su casa. El zapatero estaba sentado junto a su ventana. Frente al zapatero ardía una pequeña vela. El zapatero estaba encorvado sobre sus zapatos y tenia los ojos completamente absortos en la tarea remendadora.

Se acercó su mujer y le dijo que abandonara el trabajo pues ya había oscurecido. El zapatero levantó la vista y la suspendió en la trémula llama de la vela y respondió: Mientras arde la vela hay tiempo para remendar.

El Rabí se había detenido junto a la ventana y había presenciado la escena y el diálogo. El Rabí tornó a caminar: su alma se agitaba ahora en grandes conmociones cósmicas. La verdad lo había deslumbrado. De inmediato fue y transmitió la nueva gran verdad a sus discípulos y les dijo textuales palabras:

-"Mientras arde la vela hay tiempo para remendar".

Y ellos comprendieron. Y también ellos se estremecieron ante tamaña y sencilla verdad. Comprendieron que mientras la vida late en venas y sienes nada está perdido, todo es remendable, todo es perfeccionable.

Era la gran lección aprendida de un sencillo zapatero.

Extracto del libro Cabalá para todos, de Jaime Barylko.

imagen: candle night, por .:*ghost*:. http://www.flickr.com/photos/ghost-photo/600127976/

Mientras sigo cerrando una configuración de eventos familiares de muchos años, siento las palabras de éste cuento viniendo hacia mí, ...gracias Jaime. También tengo la sensación de que en los finales estan contenidos los nuevos comienzos...

Gustavo.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Se busca a un Rabí

Un discípulo de cierto rabí convenció a su maestro de que viajara a la ciudad de Lodz, donde su sabiduría era admirada, para recolectar donaciones para sus causas. Convencer al rabí resultó muy difícil, porque era un hombre modesto, pero la importancia de las necesidades de sus pobres primó sobre cualquier otra consideración. Con muchos reparos, el rabí, inició el viaje.

Poco antes de llegar, y con la excusa de dar descanso a los caballos, el discípulo hizo que un emisario se adelantara y anunciara en Lodz la llegada del rabí. Una multitud acudió entonces a la carretera para recibirlo.

Muy sorprendido, el rabí abandonó su coche, y uniéndose a los que venían preguntó la causa de la manifestación:

-Venimos a recibir al rabí -fue la respuesta que obtuvo.

Entusiasmado, el rabí se unió a los otros, exclamando:

-Permítanme que sea uno mas entre ustedes. Es una buena accion honrar a un sabio. ¿Dónde está el rabí, que no lo veo?

Extracto del libro Los Mejores Cuentos Jasídicos, de Baal Shem Tov y otros.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Hechos, no palabras

El misterioso rabí Loeb, que erraba por todas las regiones bordeando ríos y arroyos para liberar las almas de vivientes y de difuntos, dijo una vez:

"He ido a casa del Baal, pero no con el fin de escuchar las enseñanzas que salen de sus labios, sino con el de verlo atar y desatar los cordones de su calzado"

Extracto del libro Los Mejores Cuentos Jasídicos, de Baal Shem Tov y otros.