
Entre todos los sentimientos que el ser humano ha desarrollado en el transcurso de su historia, probablemente en ninguno como la ternura se expresa tan puramente la simple condición humana.
La ternura sólo es un sacrificio para quien no es capaz de sentirla.
La ternura encuentra su satisfacción en el acto mismo, en la alegría de estar lleno de amor y calidez, de tomarse al otro en serio, de respetarlo y hacerlo feliz.
De Erich Fromm, La atracción de la vida.